Con Medialab-Prado en peligro, buen momento defenderlo desde allí

Momento idóneo para estar en Medialab Prado (Madrid), ahora que está en peligro (no es la primera vez) de ser desahuciado: el Ayuntamiento de Madrid está en negociaciones con Telefónica para cedérselo. Los usuarios se han movilizado y se está preparando una campaña de defensa. Sigue @SaveTheLab para estar informado.

Y es que ha coincidido que para hoy martes 8 de abril de 2014 a las 17.00h está programada una tertulia informal para hablar de lo que he estado haciendo por el MIT en los últimos años:

He pasado los últimos 3 años en el MIT Media Lab, los dos últimos como visiting scientist en el Center for Civic Media. Me gustaría compartir con vosotros las metodologías de investigación, proyectos y prácticas que he aprendido durante mi estancia. Algunas de estas reflexiones las he recogido en Investigación colaborativa, divertida, barata, transmedia. Otras formas de entender la investigación, texto escrito a cuatro manos con Alfonso Sánchez uzábal.

El País no arriesga lo suficiente en su portada #22M

Tanto tiempo hablando de portadas de prensa y nunca me he puesto a diseñar una. La polémica portada de El País de hoy tras la manifestación del 22N de la Marchas de la dignidad en Madrid me animó a ponerme manos a la obra. El titular “50.000 gritos contra los recortes“, haciendo referencia a la estimación de manifestantes según la policía soliviantó a todo el persoal ¿qué pasó con las estimaciones de participantes que antes hacía este mismo periódico según el área ocupada y la densidad de los manifestantes?

Me dispuse a escoger una foto que enfatizara la soledad de los manifestantes y un titular que redujera su número a la mínima expresión: hay que arriesgar para vender periódicos, la prensa está en crisis. Aquí el resultado:
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Abajo la portada orginal, por si todavía no la has visto.

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Portada original de El País 23 de marzo 2014

 

 

Talk at Emerging ICT for Citizens’ Veillance in Ispra, Italy

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Thanks to the workshop of balloon mapping documentation Defiende el territorio desde el aire with Public Lab tools, we (at Basurama) have been invited to participate in the “Emerging ICT for Citizens’ Veillance: Theoretical and Practical Insights”  workshop organized by the Institute for the Protection and Security of the Citizen of the Joint Research Centre of the European Commission (March 20-21 2014. Ispra, Italy). We’ll talk about the workshop: methodology; engaging and building community and techniques under the Experiences using ICT for Artistic Civic Science on Friday at 1.30pm.

Meanwhile, the balloon mapping kit is still available in the Valencian region for anyone who wants to start with balloon mapping. The first meetup is being organized by one of the participants on Sunday March 30th 2014 in  la Valldigna (La Safor-Valencia). For more information about this topic subscribe and participate in the LaboratorioPúblico email group

Crossposted at basurama.org

 

Diálogos preparados o un ‘buddy film’

‘infans, infantis’ (in-fans) en latín significa literalmente ‘el-que-no-habla’ (participio presente del verbo ‘fari’= hablar, con el prefijo negativo ‘in’). Por eso se aplica a los niños pequeños o, en el ejército, a los infantes, que se limitan a obedecer y luchar, sin rechistar.

Vía Veterodoxia

Hace unas semanas escribí una crítica literaria sobre el auto del juez Castro que imputaba a la Infanta Cristina: Un auto para la hija del rey. Fascinado por el texto y el contenido, pensé que la mejor manera de compartirlo con el mundo era escribir un comentario de texto que sirviera de resumen e introducción para aquellos que no tuvieran tiempo para leer las 227 páginas que lo componían. El relato tuvo en general buena acogida. Alguno, emocionado con el texto, me pidió una segunda parte de “Un auto para la hija del rey”; otros me hicieron notar que no había cosa de qué sorprenderse: más o menos todos los autos judiciales tienen esa intertextualidad literaria o esa mezcla de voces que a mi me fascinaba.

En cualquier caso llegó la esperada declaración de la infanta el 8 de febrero de 2014.

Me dispuse a leer el interrogatorio a la Infanta como si de una pieza de arte dramático, o de improvisación teatral se tratara 1, siguiendo el juego de analizar como literatura textos que no lo son. El resultado de la declaración ante el juez produjo una obra de muy baja calidad literaria, pero de todo se puede aprender ya que bien es sabido que “no hay libro tan malo, (…) que no tenga algo bueno”. A veces ver películas malas permite apreciar cómo de buenas son las buenas, donde no se ve cómo que están hechas o no se da uno cuenta de los trucos de cámara o el vestuario.

El interrogatorio fue por los derroteros que se esperaban: la INFANTA dijo desconocer, no recordar o no saber casi de nada. No sabía lo que hacía su marido con las empresas e instituciones con las que trabajaba (Aizoon, Instituto Noos), no sabía que en la primera planta de su vivienda estaba oficialmente la empresa Aizoon, no sabía qué hacía el servicio doméstico en su casa, no sabía que se había autoalquilado su propia casa, no sabía de dónde venía el dinero que se gastaba, no sabía de derecho tributario ni tenía conocimientos jurídicos, no leía los papeles que firmaba. Como muchos medios de comunicación han señalado, usó evasivas en cientos de preguntas para quedar ajena a los negocios y actividades de su marido. Puede que en este caso los guionistas (o dramaturgos) que prepararon con ella esta improvisación buscaran en la repetición un efecto artístico. Otras artes son ricas en este tipo de repeticiones (la nota repetida en Le gibet de Ravel, la misma imagen serigráfica en los cuadros de Warhol) y no se perciben como negativo o van en detrimento del autor, sino todo lo contrario. En un caso como este, que la INFANTA recurra a repetir 182 veces “no lo sé”, 55 “no lo recuerdo” y 52 “lo desconozco” habla mal de su capacidad de improvisación o de su equipo de guionistas 2.

Sin embargo los problemas del personaje INFANTA Cristina no acaban ahí. Además de su monotonía, el personaje resulta poco creíble. Por decirlo de otra forma, se ve el cartón con los que se han preparado los diálogos y la psicología del personaje, no hay profundidad y riqueza, parece un personaje de ficción mal dibujado. Como en los cuentos infantiles o en muchas malas series de televisión: los malos son malos, los buenos son buenos y los tontos son tontos. En la vida real, y en el buen teatro, todo es algo más complejo.

La primera reacción es acusar al guionista que ha definido la personalidad del personaje, pero se ha quedado en caricatura. Por las respuestas de la INFANTA podemos reconstruir los mimbres con los que se había construido al personaje: mujer trabajadora, profesional, encargada de sus hijos, confía ciegamente en su marido, delega a su marido los asuntos económicos, algo tonta. Mejor leerlo de sus propias palabras, cuando contesta a su propio guionista, digo, al ABOGADO de la defensa: “yo me ocupaba de los niños, de sus actividades, de la escuela y de todo lo que tenía que ver con ellos, con médicos y demás, y mi marido se ocupaba de toda la parte de los gastos”. Pero claro, el relato de esta mujer ocupada en los asuntos del hogar choca con que sabemos que es la hija del Rey de España, que asiste a unos 100 actos de protocolo anuales y que trabaja como directora del área internacional de la Fundación La Caixa. Como aclara en otro momento del interrogatorio, se “marchaba por la mañana y volvía por la tarde-noche y a veces tenía que dormir fuera, y no estoy las 24 horas en casa”. No es que no se pueda ser profesional de alto nivel de día y madre amantísima de sus hijos por la noche, lo que resulta más inverosímil es sumar a la historia de este personaje su total desconocimiento en los asuntos económicos que le atañen. El personaje de una directora de área de una de las fundaciones privadas más importantes de España, que cuenta con un asesor personal para sus asuntos fiscales, hace aguas si se afirma que no sabe nada sobre su propio dinero o que no planifica el dinero que tiene para gastar. En ficción todo es posible, pero el principio de verosimilitud ha de respetarse para que el lector pueda creer la historia. Podemos echar la culpa a los guionistas o a la improvisación y los nervios; me inclino más por lo primero.

Por otra parte, la actriz que encarna a la INFANTA, que es ella misma, no está exenta de responsabilidad en este desastre teatral. En su pre-guion, lo que imaginamos que es un guion para una sesión de improvisación, probablemente venía escrito algo como “Decir que no controlo nada de Aizoon, que no llevé cuentas, que no he controlado gastos, que no tengo nada que ver”. Pues bien, llevado a la literalidad hace que el actor o actriz repita esas mismas palabras y se vea el pastel. Algo así le ocurrió a María Teresa Sáez en la comparecencia de la comisión de investigación del Tamayazo en la Asamblea de Madrid, cuando, interrogada por un diputado, contestó el famoso “no a todo”, lo más seguro porque dijo al aire lo que su abogado le susurraba al oído (“tú di que no a todo”). De un modo similar, y aconsejada previamente por sus guionistas, la INFANTA respondió hasta casi veinte veces seguidas de forma monótona con la expresión “no controlo”, algo rara en castellano para referirse a una empresa:

“no estaba yo en el día a día de Aizoon, no controlaba Aizoon”

“no tengo poderes en Aizoon ni tengo ningún control sobre Aizoon”

“nunca he controlado ni he gestionado nada de Aizoon”

“nunca se lo he preguntado, ni he controlado Aizoon, ni sé cómo han ido las cosas”

“no he controlado los gastos de Aizoon, ni he controlado las cuentas”

“no he entrado en los gastos, no tengo control sobre Aizoon, ni lo he tenido y no sé cómo se han hecho las cosas”

“no he controlado Aizoon”

“ya le digo que yo no he controlado

“no tengo control sobre Aizoon”

“no he controlado Aizoon”

“no he controlado Aizoon”

“no sé, no controlo Aizoon”

“no he controlado Aizoon y por lo tanto no sé cómo se han realizado los gastos”

“no he controlado, yo no lo he hecho y siempre me he fiado de mi marido y sus asesores”

“no he tenido control sobre Aizoon, ni sé lo que se ha hecho”

“he tenido ningún control sobre las cuentas ni nada con, nada que ver con Aizoon”

“nunca he llevado el control de los gastos de Aizoon”

“nunca he tenido nada que ver con la gestión, ni con el control de Aizoon.”

sobre todo si se es propietario de esa empresa, Aizoon, al 50% por ciento. En cualquier caso, y aunque no se puede culpar únicamente a la INFANTA puesto que el JUEZ a través de sus preguntas también contribuyó a la monotonía, en una improvisación los actores tienen que cuidarse de no caer en este tipo de repeticiones dado que suelen aburrir al público. La repetición como recurso dramático puede ser usada convenientemente, como hacen muchos humoristas que repiten sus gags y muletillas hasta la extenuación, o como la genial escena de la serie The Wire donde dos detectives resuelven un asesinato y la única palabra que repiten hasta casi cuarenta veces es fuck y sus derivados. En una improvisación de acto único es más difícil que funcione.

Otro ejemplo de mala construcción del personaje puede observarse en la insistencia de la INFANTA en demostrar que no tiene nada que ver con Aizoon, que resulta algo descarada en las formas:

INFANTA: Mi marido me lo propone y con la confianza que le tengo, yo lo acepto, crea Aizoon para canalizar sus ingresos profesionales y a partir de ahí yo no he tenido nada más que ver, ya lo ha llevado él, yo no he intervenido en nada. (…)

INFANTA: Señoría, no recuerdo haber tenido ningún debate, a mí mi marido me pregunta si quiero ser socia al 50% y yo lo acepto y no hay nada más. (…)

INFANTA: Señoría no había una sociedad pantalla, y mi marido yo confío en él y en su buen quehacer, no puedo decir nada más. (…)

INFANTA: (…)nosotros en ese momento podíamos hacer frente a esta casa, era nuestra ilusión como proyecto familiar y en ese momento, nosotros no tenemos ni segundas residencias, ni colecciones de nada, ni… bueno, pensamos que podría ser nuestro proyecto como familia, y no hay nada más. (…)

INFANTA: Señoría no me consta que hubiese ningún revuelo, no lo sé, pero yo ceso como vocal, sí, porque así nos lo sugieren y nada más.

La repetición del “nada más” suena demasiado enfática. De tanto insistir en ella, el público puede llegar a entender que el personaje oculta algo, que involuntaria y negligentemente está revelando que en efecto “hay algo más”.

Queda la gran pregunta: ¿por qué los guionistas deciden pintar a un personaje tan plano y poco creíble como el de la INFANTA? Probablemente porque estén deseando que este capítulo piloto no tenga continuidad, cobrar sus honorarios e irse a casa. Cuando preparar un capítulo piloto no sale de corrido, mejor cerrar antes de abrir. Además, trabajar con un personaje del star system sin experiencia en la actuación no debe ser tarea sencilla.

Pero claro, tomar a los guionistas de la INFANTA por ineptos parecía algo torpe por mi parte: ¿no son uno de los mejores bufetes de guionistas de España? Es como si hubieran tomado la decisión de presentar a la INFANTA como alguien que no se entera de nada para luego poder eximirla de toda culpa. Estaba a punto de cerrar este apartado pero algo no me encajaba. Una segunda y tercera lecturas me revelaron la verdadera trama. Puede que la INFANTA se presentara como una mujer muy trabajadora, dedicada a sus hijos y totalmente despreocupada de los asuntos económicos familiares, pero ¿cómo explicar que no leía lo que firmaba, que no sabía lo que hacía?

FISCAL: No ha cuantificado a cuantas fundaciones pertenece, ¿se acuerda?

INFANTA: No, pero más de cien yo creo.

¡Muy fácil! La respuesta es obvia (como tantas soluciones una vez formuladas, que sin embargo no lo eran antes de que se le ocurrieran a alguien): la INFANTA, al pertenecer a más de cien fundaciones, patronatos y comisiones, no tiene control sobre cómo aparece su nombre en cada una de ellas, no tiene control sobre la forma en que aparece en cada una de ellas, no tenía control sobre cómo aparecía su nombre y cargo en el Instituto Noos cuando era vocal o sobre lo que hacía la empresa Aizoon de la cual era propietaria al 50%.

INFANTA: Sí, el mío, me lo trajeron, me debieron traer a la firma, y lo firmé, pero no, sin asistir a ninguna junta. (…)

INFANTA: Yo firmé donde me dijeron los asesores que tenía que firmar, no, debió ser un error, no lo sé, porque yo no tengo poderes en Aizoon ni tengo ningún control sobre Aizoon, entonces no entiendo porqué firmé ahí. (…)

INFANTA: Y la firmo, por confianza de la persona que me la presenta, sí.

INFANTA: Sí, pero no recuerdo haber firmado actas, pero si me traen algo a la firma, a la persona que tengo confianza, lo firmo, sí. (…)

INFANTA: No lo recuerdo, yo sé que me lo trajeron a la firma. (…)

INFANTA: Sí, si yo firmé es porque una persona de confianza, mi marido o el asesor, me dijeron que firmase ahí. (…)

INFANTA: Si me los trae persona de confianza de mi departamento o así, pues los firmo en aras del tiempo, y si tengo confianza, ya le digo si tengo confianza en la persona que me los presenta, pues los firmo, no me paro a leer todo lo que conlleva.

Por eso, para ella firmar sin leer es algo habitual en su vida como representante de la familia, la Casa Real. En los últimos tiempos hemos visto otras tácticas similares, si no puedes negar que lo firmaste, di que lo firmaste con desconocimiento, por coacción o por confianza, ¡qué poco vale una firma en estos tiempos! Dicho lo cual, lo que resulta más inverosímil, por no decir imposible de creer para el gran público, es que la INFANTA firmara sin darse cuenta un contrato ficticio de alquiler donde aparece simultáneamente como arrendadora y arrendataria. Vamos, que estampara una firma a izquierda y derecha de un mismo documento sin darse cuenta. El contrato servía para generar gastos ficticios a Aizoon y pagar menos impuestos. ¿Qué trucos de guion harán falta para explicar esta subtrama?

INFANTA: Sí, quizá me mandara estas copias, pero yo no recuerdo haberla recibido y mucho menos igual leído, porque tenía muchos otros emails, y algunos no los leía.

La misma técnica funciona para los correos electrónicos que ella recibía de su marido sobre temas de Noos: tenía tantos que o bien no los leía o no los recuerda. Da con uno de los zeitgeist de nuestra era: ¿cómo no empatizar con la INFANTA cuando todos tenemos la bandeja de entrada a rebosar y no damos abasto?

Ya vamos acabando, el autobús está a punto de salir, pero antes tengo que dar dos breves pinceladas sobre el otro protagonista: el JUEZ Castro. Su personaje tiene algo más de gracia y parece más realista, también es verdad que su papel es más sencillo y no expone nada, o casi nada de su vida privada: “recibí clases de baile hace 30 años y todavía me acuerdo”. Consciente de que la función quedará transcrita, pero sin notas que describan la escena, usa su primera intervención para dar algo de color y contar el ambiente “lamento la manifestación que hay, hemos tenido que elegir esta sala que da a la calle, porque las demaś no tenían cabida suficiente”. Su papel le permite leer la mayoría del texto, así que no le queda mucho espacio para la improvisación, salvo en alguna réplica que da muestra de su agudeza:

JUEZ: ¿Sabe usted si su marido recibió curso de Salsa y Merengue?

INFANTA: Lo desconozco.

JUEZ: Pero si lo hubiera recibido ¿lo sabría?

INFANTA: Sí.

JUEZ: Por la manera de moverse. (…).

El tono desenfadado y algo humorístico se repite en otros momentos, hasta con un poco de sorna, cuando hace mención al Rey de España:

JUEZ: (…) se está produciendo (…) un cierto retraso en el pago, me imagino que Su Majestad el Rey no les habrá apremiado con interposición de acciones judiciales ante esa situación.

INFANTA: Al final es mi padre y se fía de mi.

A continuación, el JUEZ sigue sobre el mismo tema del préstamo de 1.200.000 de euros del Rey al matrimonio de la INFANTA para la compra del palacete. Ahora se centra en el extraño caso del documento de 2005 incluido en 2004. Después de un momento de desenfado prepara el camino para una acusación velada:

JUEZ: Aquí tenemos el expediente de concesión del préstamo y hay una cosa a la que yo no le encuentro y creo que poca gente explicación, y lo pregunto por si usted puede ayudarnos. Hay un documento de 14 de junio del 2005, que está incorporado a un expediente de concesión de un préstamo del 2004. EI documento es este, mire la fecha del 2005, y aparece incorporado a un expediente del 2004. (…)Porque, podríamos pensar en un error de fechas, que alguien ha puesto 2005 donde tenía que haber puesto 2004, pero es que este modelo, esta modelación impresa, no existía en el año 2004, esto es el programa PADRE de la declaración de la renta y se elabora cada año y se pone ejercicio 2004, es decir, si hubiera sido del ejercicio anterior hubiera puesto ejercicio 2003. Por lo tanto este impreso no existía en el 2004, ¿puede usted intentar alguna explicación de porqué está este documento ahí?

INFANTA: No, lo siento Señoría no le puedo ayudar, y si es así, estaría revisado por los asesores, no tengo ni idea, lo siento, pero no le puedo ayudar porque no lo sé.

Una vez más la INFANTA no sabe nada, el JUEZ se enfrenta en solitario al error, lo paranormal o la alteración de documento público 3. Nos quedamos con la última intervención del JUEZ en la que, por medio de una serie de preguntas a la INFANTA y a modo de cierre, responde al FISCAL, que ha usado antes palabras del propio JUEZ de un auto anterior en el que exoneraba a la INFANTA:

JUEZ: (…) Antes el Ministerio FISCAL le leyó unos párrafos y un texto, con los que usted dijo estar totalmente de acuerdo, ¿lo recuerda?

INFANTA: Sí.

JUEZ: (…) ¿Sabe usted de qué texto forman parte esos párrafos que se le han leído? Con los que estaba de acuerdo, ¿sabe de qué texto más amplio forman parte?

INFANTA: No, estaba de acuerdo con la parte que estaba señalada.

JUEZ: Forman parte de un auto que se dictó próximo a dos años (…) es obvio que usted estaba conforme, porque desestimaba una petición que se había cursado para que usted fuera citada a declarar en calidad de imputada. Un año después aproximadamente recayó otro auto, en el que se le citaba a usted, que luego no llegó a prosperar. ¿Leyó alguna parte de ese auto, que no llegó a prosperar, porque fue revocado o suspendido por la Audiencia Provincial?

INFANTA: No lo leí en su integridad, pero mis abogados han…

JUEZ: Usted en ese auto no estaría de acuerdo o sus letrados, puesto que fue impugnado y con relativo o cierto éxito. ¿Ha leído usted algún párrafo del auto de 7 de enero, por el que se la convoca precisamente para este acto?

INFANTA: He leído varios párrafos y mis abogados

JUEZ: ¿Hay alguno con el que usted esté de acuerdo o con el que no esté de acuerdo?

INFANTA: No le puedo precisar ahora con qué párrafos puedo estar de acuerdo y cuáles no Señoría.

JUEZ: Pues ya hemos terminado.

El personaje del JUEZ da muestras de su humor ácido y de un modo sutil, o no tanto, pone de manifiesto la pelea profesional con el FISCAL que ha roto su amistad de años de antigüedad. Está enfadado porque el FISCAL ha usado palabras de un auto suyo en su contra, obviando los dos autos posteriores en los que sí imputaba a la INFANTA. El JUEZ se guarda la última palabra para rebatir el desplante del FISCAL en un gesto de orgullo que ayuda a humanizar al personaje, y de paso ridiculiza un poco a la INFANTA. La INFANTA, en medio de esta batalla de titanes, responde sin mucho aplomo.

A la luz de estas últimas líneas podría interpretarse que toda la escena del interrogatorio no es más que una introducción para tratar el tema de la relación de amistad rota entre el JUEZ y el FISCAL. Puede que esta trama sea de hecho la trama principal de la obra, y no tanto la banal y previsible imputación de la hija del Rey por blanqueo de capitales y delito fiscal. Las grandes obras de arte no son lo que en apariencia muestran en su superficie: Casablanca no es una película sobre unos exiliados en busca de un salvoconducto; El club de la lucha no trata de unos chalados que se pegan entre sí y planean volar edificios. Los buenos escritores y guionistas se sirven de situaciones para tratar temas universales como la felicidad, los celos, el amor… Desde ese punto de vista la imputación de la INFANTA vendría a ser el MacGuffin y las tramas ocultas serían el amor ciego (de la INFANTA por su marido), y la amistad rota (entre JUEZ y el FISCAL). Porque, olvidando ya el acercamiento a esta declaración judicial como si fuera una pieza dramática, cabe preguntarse ¿se ha querido presentar esta imputación como el resultado del amor y la fe ciega que tiene una mujer por su marido llevada hasta sus últimas consecuencias? ¿no es la divergencia de opiniones profesionales entre dos amigos y la posterior ruptura de su amistad el principal obstáculo de este proceso de instrucción? Después de todo, parece ser cierto que no hay texto, por malo que parezca, del que no se pueda extraer algo bueno.

Ficha técnica

Duración aproximada: 6 horas.

Personajes por orden de aparición: JUEZ Castro, INFANTA Cristina, FISCAL Horrach, Abogado del Estado, Abogado Manos Limpias, Abogado Acusación popular frente Cívico Somos Mayoría, Abogado de la defensa.

Escena: mesas dispuestas en forma de U. Sillas de madera y terciopelo rojo. El público sustituye el lugar donde estarían todos los abogados. De fondo se oyen los ruidos de la protesta de la calle. No hay telón, los actores entran y salen de escena por el patio de butacas, menos JUEZ y FISCAL que no dejan el escenario en ningún momento.

pd: gracias a mis atentos correctores/comentadores Miguel, María, Elena, Marcus y Patricia.

Notes:

  1. No podemos juzgar la calidad de los intérpretes ya que quedó prohibida la publicación de la grabación del audio de la declaración.
  2. Hay también ejemplos nefastos y aburridos de repetición en la cultura pop, como las insufribles canciones “Revolution Number 9” de The Beatles y “Bugs” de Pearl Jam.
  3. Hay muestras de situaciones similares a lo largo de todo el interrogatorio, pero comentarlas todas harían de este texto algo demasiado extenso.

Bilbao tomado

Defendiendo la cultura 1
Defendiendo la cultura 1

Iré acualizando este post con las imágenes de Bilbao con motivo del Global Forum Spain que ocurre estos días en al ciudad.

¿Por qué colaboro con #QuerellaBárcenas?

Un año #querellabarcenas

Texto publicado en el artículo colectivo Un año de la #QuerellaBárcenas. Quiénes somos y por qué hacemos esto para explicar por qué colaboro junto con otros voluntarios con el proyecto colectivo #QuerellaBárcenas.

Desde antes del estallido de la burbuja inmobiliaria hemos ido documentando en Basurama los efectos en el territorio de los excesos del desarrollismo en forma de desarrollos urbanísticos o de aeropuertos vacíos. Lo que mostraban los conocidos como “papeles de Bárcenas”, cuya denominación más adecuada es la de “ supuesta contabilidad B del PP”, eran los flujos de dinero desde las empresas constructoras adjudicatarias al Partido Popular y desde el partido a sus miembros. De este modo se podían entender esos planes megalomaniacos (PAUs, autopistas) como el resultado directo del dinero en el bolsillo de los políticos (o en una cuenta en Suiza), y no solo por delirios de grandeza o gratificaciones en forma de puestos en consejos de administración junto con algún regalo.

Por otro lado, desde que se conoció el caso Gürtel he ido siguiendo casi todo lo que se publicaba al respecto. Los datos contenidos en los papeles de Bárcenas venían a ser una especie de piedra Rosseta de la corrupción: 28 años de cifras, políticos y empresarios. Tuve la suerte de toparme con #AdoptaUnCorrupto, un proyecto colaborativo para pasar a limpio y en formato reutilizable los datos contenidos en los papeles de Bárcenas. Participé ayudando a limpiar algunos errores que la transcripción de El País contenía y añadiendo algunos datos más. El siguiente paso era visualizar los datos para poder entenderlos en su conjunto, ya que no encontré ninguna visualización en la prensa que los mostrara todos.

Desde hace unos meses participo en #QuerellaBárcenas, mi principal motivación es ayudar a investigar y a comunicar los miles de datos que contiene este macroproceso. Espero poder ayudar a desarrollar herramientas y visualizaciones que expliquen estos datos y los hagan accesibles a cualquier persona interesada.

(…) Puedes informarte de la #QuerellaBárcenas en nuestra web. También estamos en las redes, twitter y Facebook. Esta querella es cosa de todos, así que cada pocos meses convocamos asambleas abiertas donde se puede participar. También intentamos participar regularmente en charlas y actos donde abogados y otros miembros de la Querella informan del estado de las cosas. Aquí, una de las últimas. En cualquier momento puedes contactar con el equipo de comunicación de la Querella a traves de este formulario. Gracias.

Visualización de la contabilidad B del PP

Conclusiones #otrainvestigación: inventa las herramientas que quieras usar

Este post es el último de la serie “Investigación colaborativa, divertida, barata, transmedia. Otras formas de entender la investigación” publicada a modo de cruce de posts entre numeroteca.org y voragine.net. Este trabajo se enmarca dentro de un estudio sobre Investigación en red coordinado por Mayo Fuster Morell parte de un proyecto más amplio sobre Juventud, Internet y Política bajo la dirección de Joan Subirats en el marco del grupo IGOPnet.cc, con la colaboración de Montera34, para la Fundación Museo Reina Sofía sobre adolescencia y juventud.

Este informe incluye varias investigaciones de temáticas muy diferentes entre sí que se desarrollan en entornos igualmente diversos, entre otros: Nathan Matias, investigador en el MIT, escribe un programa que le ayuda a codificar y visualizar quién escribe las noticias según su género; Public Lab desarrolla opensource hardware y software para monitorizar el medio ambiente al servicio de grupos de base y se financia habitualmente por crowdfunding; #meetcommons es un espacio y tiempo de encuentro pensado para experimentar metodologías de organización e investigación de un grupo abierto formado en torno a las charlas online de ThinkCommons; Eventweet es una herramienta que convierte en archivo navegable los tuits que de otra manera quedarían perdidos; los hackathons de OccupyData y Hurricanehackers son eventos pensados para condensar la creatividad y unir a un grupo heterogéneo de personas durante un breve periodo de tiempo; Obsoletos es un colectivo que difunde todo lo que investiga en su blog, donde recoge tanto proyectos propios como ajenos; voragine.net es un blog personal que recopila en forma manual todas las soluciones de programación de código que Alfonso Sánchez Uzábal va aprendiendo y desarrollando.

Todos estos casos comparten una preocupación por desarrollar las herramientas que les permiten realizar su investigación. Investigar, dialogar y difundir son parte de una misma acción para compartir lo investigado y atraer la atención del público u otros investigadores. Se publican las instrucciones o el código usado para investigar para que puedan ser replicadas. El uso de licencias libres es denominador común.

Todos ellos muestran también una preocupación por los canales y métodos en los que se difunde lo investigado. Escribir un artículo en una revista especializada no es el objetivo principal o prioritario de ninguno de estos casos. Por ejemplo, Nathan Matias monta una mini web para publicar sus visualizaciones de datos y asociado con un periódico, The Guardian, publica ahí sus resultados. #meetcommons mientras, usa Eventweet para archivar y difundir un diálogo online que se mantuvo en Twitter y permitir una multi-narrativa del evento.

En la mayoría de los casos se busca generar entornos de trabajo que permitan la innovación y el fluir de información: los hackathons de OccupyData o la retransmisión en directo de las charlas (liveblogging) del Center for Civic Media.

No existe una receta única para investigar, pero sí la certeza de que, como en la cultura hacker, a investigar se aprende investigando y explorando los límites de las herramientas de las que disponemos. Llegado al límite: hay que inventar las herramientas que quieras usar.

Entregas anteriores de la serie:

  1. Investigar (es ir) haciendo y compartiendo: Demo or die, en numeroteca.org.
  2. Investigar sin darse cuenta: #meetcommons, acción y documentación colectiva, en voragine.net.
  3. Investigar (es ir) haciendo y compartiendo: Public Lab y PageOneX, en numeroteca.org.
  4. Investigar sin darse cuenta: archivos personales, en voragine.net
  5. Liveblogging, cómo documentar en directo en numeroteca.org
  6. Espacios autónomos de experimentación e investigación en voragine.net
  7. Investigación Sprint vs. Investigación de largo recorrido en numeroteca.org
  8. Snippets: un gran repositorio de código distribuido en voragine.net
  9. Conclusiones #otrainvestigación: inventa las herramientas que quieras usar en numeroteca.org

New feature in PageOneX: Switch on and off layers in the data visualization

New feature in PageOneX.com: now you can switch topics on and off in the data visualization just by clicking on the topics in the legend.
New ways to understand your data.

Activate, deactivate layers and enjoy.

Test it here or here!

Crossposted at blog.pageonex.com

Vueven los colores a las portadas #colorcorrupción

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13 febrero 2014

Tras el climax con la declaración de la infanta (verde) vuelve el resto de casos de corrupción a portada:

  • El País y El Mundo con la imputación de directivos de la CAM (violeta)
  • ABC y La Razón con la imputación del vicepresidente de la junta de andalucía del PSOE (rojo)

Puedes ver la versión interactiva de este gráfico, actualizada día a día, PageOneX.com.

Este post también se publica en colorcorrupcion.tumblr.com.

Investigación Sprint vs. Investigación de largo recorrido

Este post es parte de la serie “Investigación colaborativa, divertida, barata, transmedia. Otras formas de entender la investigación” publicada a modo de cruce de posts entre numeroteca.org y voragine.net. Este trabajo se enmarca dentro de un estudio sobre Investigación en red coordinado por Mayo Fuster Morell parte de un proyecto más amplio sobre Juventud, Internet y Política bajo la dirección de Joan Subirats en el marco del grupo IGOPnet.cc, con la colaboración de Montera34, para la Fundación Museo Reina Sofía sobre adolescencia y juventud. #otrainvestigación es el hashtag.

#OccupyData Hackathon

Uno de los grupos de trabajo de los que formaba parte dentro de Occupy Research, red abierta y distribuida de investigación, que comentaba en la anterior entrega fue Data and Visualization, que consistía en recopilación de datos sobre el movimiento Occupy y tratar de visualizarlos. Como contaba el resumen de este apartado en la wiki de Occcupy Research cuando interactuamos en redes sociales en Internet dejamos una huella en forma de datos. Muchos de esos datos son esos registros a los que hacía referencia Alfonso en la entrega anterior, Investigar sin darse cuenta: archivos personales: dominios que visitamos, términos de búsqueda, y también los más obvios y visibles como tuits, estados de Facebook, “me gustas” que más tarde pueden ser recogidos y analizados. Este análisis lo pueden hacer las empresas en Internet para ofrecernos conocer mejor a los usuarios y proporcionar publicidad más personalizada para así obtener más beneficios. Pero también, como está destapando el caso Snowden sobre la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) de EE.UU, las agencias de inteligencia de los estados pueden obtener información de las redes sociales, tanto datos oficialmente públicos como los supuestamente privados, para estudiar el comportamiento de los ciudadanos según su actividad en Facebook, skype o emails.

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Occupy Data trataba de obtener y utilizar esos datos que vamos dejando en las redes sociales para aprender sobre el movimiento Occupy visualizando la información de forma inteligible. Había gente interesada en compartir diferentes métodos de obtención de datos (entrevistas en las acampadas, scrapers que descargaban datos atomáticamente), y otros en compartir bases de datos que habían generado. Nos llegó una base de datos de un particular que había recopilado por su cuenta información relacionada con cada uno de los nodos de Occupy: sus cuentas de Twitter, Facebook, dirección física, teléfono, email… todo un ejemplo de investigación no distribuida pero de gran calidad.

A raíz del anuncio de publicación de un archivo de varios millones tuits sobre Occupy, que la organización R-Shief (r-shief.org) había recopilado, organicé junto con Sasha Costanza-Chock, profesor del MIT y co-director del Center for Civic Media, un hackathon desde Occupy Research para analizarlos colectivamente y hacer visualizaciones. Se trataba de un evento deslocalizado y pensamos que era una buena oportunidad para juntarnos y crear colectivamente. #OccupyData hackathon iba a ocurrir simultáneamente en diferentes ciudades del mundo los días 9 y 10 de diciembre de 2011.

Un Hackathon, que viene de Hack y Marathon, es un evento en el que durante poco tiempo se juntan varias personas para desarrollar intensamente un proyecto, habitualmente de software. En esta ocasión se partía de varios millones de tuits que contenían hashtags relacionados con occupy (#occupy, #OccupyWallSt, #OccupyBoston, #OccupyOakland, etc.). Un hashtag es la forma de etiquetar el contenido de un tuit. La palabra que sirve de etiqueta, el hashtag, debe estar precedida del símbolo “#”. Si el usuario hace click en ella puede ver el resto de mensajes que otros usuarios han publicado con esa etiqueta.

El hackathon empezó exponiendo a los participantes con qué datos contábamos para pasar rápidamente a una lluvia de ideas sobre qué hacer con ellos. Entre todos evaluamos las diferentes propuestas que habían quedado dibujadas en la pizarra para decidir cuáles podíamos llevar a cabo, dado el tiempo y las capacidades técnicas de las que disponíamos. Cada cierto tiempo había preparadas conexiones por videoconferencia (Google Hangout) con otras ciudades para compartir avances y exponer los prototipos generados.

Compartir espacio físico durante unas horas o unos días es un buen método para forjar alianzas y conocerse. Puede dar pie a que los proyectos tengan recorrido más allá del tiempo programado del hackathon. Como comentaba Charlie DeTar, doctor por MIT Media Lab y colega del Center for Civic Media, un hackathon es un buen método para concentrar creatividad multidisciplinar e inspiración en un corto periodo de tiempo, a la vez que puede ayudar a atraer la atención sobre un determinado tema.

OccupyTweets: de la idea al programa en dos días

OccupyTweets: cada pixel representa un link. El color es la categoría a la que pertenece.
OccupyTweets: cada pixel representa un link. El color es la categoría a la que pertenece.

Una de las propuestas de esa lluvia de ideas inicial era clasificar y cuantificar visualmente los enlaces (las url) contenidos en los tuits. En vez de analizar las palabras del mensaje nos queríamos centrar en las url, la mayoría de las veces indicativo de dónde quería fijar la atención el usuario que enviaba o retuiteaba un mensaje. Pensamos que clasificando cada uno de esos enlaces por tipo de página web enlazada, podíamos entender qué sitios en internet estaban teniendo más importancia dentro de la temática occupy.

La primera dificultad técnica era ‘extraer’ las url de los mensajes, ya que en Twitter los enlaces aparecen acortadas (con url’s como t.co, o bit.ly) para ahorrar espacio de los limitados 140 caracteres que permite cada mensaje. Así una dirección como “http://www.ustream.tv/channel/occupy-chicago” está insertada en el tuit como tiny.cc/b7f6h, y a su vez acortda como http://t.co/mjoQVsQr. Para poder clasificar las url necesitamos obtener los enlaces originales.

Una vez resuelto este paso había que clasificar las url  y para ello creamos una serie de categorías. Las que más se repitieron fueron: imágenes (123.683 veces), vídeos (89.139), Twitter (68.711), blogs (41.468), noticias (35.610), facebook (19.188), video stream (3.462), Google (2.868), sitios web de occupy (2.064), Wikipedia (2,030) y a campañas de donaciones (381).

Una primera versión, en la que usamos solamente los tuits sobre #OccupyBoston para probar el sistema, estuvo disponible el segundo día por la noche, al terminar el hackathon. Para entonces ya habíamos publicado un post explicando lo que queríamos hacer, un vídeo de cómo lo hacíamos y otro explicando el resultado obtenido. El código estaba disponible también online: se trataba de hacer herramientas que otros investigadores también pudieran usar y modificar.

Si todo el proceso está bien documentado, diferentes personas pueden colaborar en su desarrollo aportando su conocimiento y capacidades en diferentes momentos del mismo. Una documentación de calidad convierte un proyecto en verdaderamente abierto, especialmente si se trabaja deslocalizadamente, pero también si se está en un mismo lugar físico.

En un breve lapso de tiempo, tan solo dos días, habíamos podido ir de un borrador en una pizarra a una primera herramienta para estudiar una ingente cantidad de datos. Fue posible porque habíamos seleccionado una idea que era factible realizar en el tiempo y con los recursos que teníamos disponibles. Esto incluía contar con alguien que pudiera  programar el código necesario. En este caso contábamos con Charlie DeTar, que hizo toda la programación.

Sin embargo, es importante señalar lo que Charlie comentaba en su post “los hackathons no resuelven problemas”. La mayoría de los prototipos que salen de un hackathon requieren casi siempre retoques y desarrollo posterior para que sean usables por el gran público una vez ha terminado el hackathon. En el caso de la visualización de tuits, si echamos un ojo a las líneas de código que escribió, veremos que una vez terminado el proyecto siguió mejorando la herramienta y corrigiendo errores días después de que el evento hubiera acabado. Añadía también que los resultados de un hackathon no suelen tener la calidad y complejidad para resolver los problemas complejos del mundo real. Si son útiles, es sobre todo por el contexto dentro del que se desarrollan y por la red de usuarios y gente que los apoyan y usan.

Un proyecto como OccupyTweets, que esencialmente es una herramienta de análisis de links tweets emparentada de alguna forma con Eventweet, tiene mucho margen de mejora: búsqueda por fecha, añadir captación de tuis en directo, etc. Lo que es necesario para que eso ocurra es un grupo de usuarios que lo usen, que demanden implementaciones en el código, y unos desarrolladores que puedan dar respuesta a esas necesidades.

HurricaneHackers: ¡Esto es sólo una demo!

 Documento en Googledocs, índice de HurricaneHackers. http://bit.ly/hh-index
Documento en Googledocs, índice de HurricaneHackers. http://bit.ly/hh-index

Otro grupo de investigación informal que surgió animado por los acontecimientos que nos rodeaban fue el de HurricaneHackers. Un día antes de la llegada del huracán Sandy a la costa este de Estados Unidos un grupo de personas, animados por Sasha Costanza Chock, se empezó a organizar a través de Internet bajo el nombre de HurricaneHackers, lo que viene a ser algo así como los hackers del huracán. Se pretendía pensar colectivamente qué podían hacer los ciudadanos para ayudar y coordinarse frente a la ‘supertormenta’ Sandy.

El grupo, de número y composición indefinida, se coordinaba a través del hashtag #hurricanehackers en Twitter y de un canal de chat en IRC. La información sobre los diferentes proyectos se iba escribiendo en un googledocs que centralizaba la información. Paralelamente se iba completando una lista con todos los enlaces relevantes para estar informado sobre Sandy: http://bit.ly/hh-linklist. 1 Al carecer de un espacio físico común, todo el proceso de lluvia de ideas, evaluación y desarrollo de proyectos, similar al proceso de un hackathon, se hacía online. El proyecto atrajo la atención de los medios de comunicación (boing boing, cnet, techpresident) y muchas personas se acercaban por el canal de char de IRC de hurricanehackers. Enseguida nos dimos cuenta de que era importante tener a alguien para la dar la bienvenida a los recién llegados y redirigirlos a donde hicieran más falta. Si no, mucha gente con ganas de ayudar podría verse abrumada con la conversación y los proyectos ya empezados.

El sentimiento de urgencia puede provocar querer empezar proyectos que ya existen. Siempre será mejor empezar donde otro lo dejó que desarrollar un herramienta desde cero, uno de los lemas del software libre aplicable a cualquier tipo de investigación. Muchas veces no hará falta escribir ni una línea de código, sino pensar cómo usar las herramientas existentes.

Como Sasha comentó en una entrevista, era importante centrarse en proyectos realistas que pudieran funcionar directa y rápidamente, especialmente en una emergencia como aquella, donde muchas personas quedaron aisladas sin agua ni luz durante días. Los proyectos que tendrían mayores posibilidades de funcionar eran aquellos que se basasen en necesidades reales de grupos trabajando en lugares específicos.

Unos días después, HurricaneHackers se unió a la iniciativa Sandy CrisisCamps, que consistía en una serie de hackathons promovidos por CrisisCommons en diferentes lugares del mundo para ayudar a las víctimas de Sandy, y empezamos a organizar un hackathon en el MIT Media Lab, que coorganicé con Denise Cheng. La tarea que teníamos por delante era mucho más compleja que con el hackathon de OccupyData: había víctimas, gente necesitada y mucha urgencia.

Aunque organizamos el evento invitando a expertos en emergencias y a desarrolladores de software (hackers) para intentar conseguir resultados tangibles, los resultados del hackathon no llegaron a producir ninguna herramienta lista para ser usada. Probablemente porque los datos y la situación eran demasiado complejos y porque entraron en juego problemas de coordinación con otros grupos en la definición misma de los problemas a solucionar.  Como advierte un informe de la Universty of Missouri “no intentes organizar una web de ayuda a no ser que estés preparado para ocuparte de ella 24 horas al día”.  Al menos el proceso sirvió para concienciar a los que asistieron al hackathon de la complejidad de desarrollar software para este tipo de situaciones y para revivir temporalmente el grupo de CrisisCommons Boston.

Una de las lecciones que aprendimos de este hackathon, junto con Denise Cheng, fue que es muy importante explicar a los periodistas y a los lectores que se habían acercado a la iniciativa que estábamos desarrollando prototipos y no herramientas listas para usar que sustituyeran a organizaciones como FEMA o Cruz Roja. El proyecto #SandyAid, por ejemplo, quería proporcionar ayuda a víctimas de Sandy a través de Twitter, pero estaba lejos de estar terminado y de tener un equipo detrás que pudiera proporcionar la ayuda y soporte necesarios. Otros proyectos promovidos por ciudadanos proporcionaron ayuda in situ y siguen en activo a día de hoy como por ejemplo una de las secuelas más fecundas de Occupy: occupysandy.net.

La lista de proyectos sobre mapas Sandy Crowdsourced Data Projects: Stage & usage
La lista de proyectos sobre mapas Sandy Crowdsourced Data Projects: Stage & usage

Uno de los proyectos del hackathon, realizado por Mayo Fuster, se dedicó a documentar cómo y cuánto eran usados los diferentes proyectos basados en la recolección colaborativa de datos (crowdsourced). Una de sus conclusiones fue que los proyectos más localizados tenían más probabilidades de ser usados que los más generalistas. Así pensar en un proyecto que quiera mapear toda la información sobre el huracán Sandy en la costa Este de EE. UU. (megalomanía no infrecuente en muchos hackathons) tiene menos probabilidades de funcionar que un pequeño proyecto sobre una ciudad afectada, donde los propios ciudadanos paticiparán más ávidamente.

Otros proyectos tuvieron mucho más largo recorrido hasta poder ser usados. Remembers site sí que llegó a ser un prototipo listo para su uso, gracias a la perseverancia de Sasha. Remembers es una web de homenaje a las víctimas fallecidas en el huracán y que es fácilmente editable a través de un googledocs. El software permite hacer otras webs de homenaje con un simple click y rellenando una nueva hoja de cálculo en googledocs.

Incluir en investigaciones de largo recorrido breves periodos de intensidad (sprint), mediante un hackathon por ejemplo, puede ayudar a introducir nuevos agentes e ideas que mejoren y hagan la investigación más rica. Estos sprint son lugares idóneos para dar lugar a ideas innovadoras y encontrar soluciones inesperadas. Como hemos visto, pasado este periodo de intensidad inicial hará falta tiempo para darles forma y llegar a un prototipo usable. Documentar, hacer rápidos tests y difundir son buenas prácticas para probar si las herramientas desarrolladas son útiles. Esto ofrece la posibilidad a que otros investigadores se sumen al proyecto y colaboren.

La respuesta a este texto llega el jueves 13 de febrero a las 9.00h en el blog de voragine.net.

Entregas anteriores de la serie:

  1. Investigar (es ir) haciendo y compartiendo: Demo or die, en numeroteca.org.
  2. Investigar sin darse cuenta: #meetcommons, acción y documentación colectiva, en voragine.net.
  3. Investigar (es ir) haciendo y compartiendo: Public Lab y PageOneX, en numeroteca.org.
  4. Investigar sin darse cuenta: archivos personales, en voragine.net
  5. Liveblogging, cómo documentar en directo en numeroteca.org
  6. Espacios autónomos de experimentación e investigación en voragine.net

Notes:

  1.  Los links acortados tipo bit.ly eran usados para facilitar el compartir url difíciles de memorizar. Una url como https://docs.google.com/document/pub?id=1SGcfQz13ce4FfB-QHKF3WLwxHoCRGBouuvZn-3aoX0k se convertía en http://bit.ly/hh-index.

Liveblogging, cómo documentar en directo

Este post es parte de la serie “Investigación colaborativa, divertida, barata, transmedia. Otras formas de entender la investigación” publicada a modo de cruce de posts entre numeroteca.org y voragine.net. Este trabajo se enmarca dentro de un estudio sobre Investigación en red coordinado por Mayo Fuster Morell parte de un proyecto más amplio sobre Juventud, Internet y Política bajo la dirección de Joan Subirats en el marco del grupo IGOPnet.cc, con la colaboración de Montera34, para la Fundación Museo Reina Sofía sobre adolescencia y juventud. #otrainvestigación

All those moments will be lost in time, like tears in rain. Time to die.
Blade Runner

Casi cada día hay una o varias ponencias impartidas por algún invitado o investigador en alguno de los 26 grupos de investigación del MIT Media Lab. A eso hay que sumar los diferentes  eventos de carácter informal pensados para que los investigadores de diferentes grupos se conozcan entre sí. Se quiere construir un ambiente propicio para que unas disciplinas “polinicen” a otras y que surja la colaboración entre personas. Aun perteneciendo a la academia, al fin y al cabo Media Lab está en el MIT, intenta escapar de la ortodoxia de la investigación.

A las charlas que se organizan en el MIT Media Lab hay que sumar el resto de actividades que ocurren en el campus de MIT o en la vecina universidad de Harvard. Capturar y nutrirse de toda esa cantidad de información es una tarea imposible. Si alguien fuera a todos los eventos no tendría tiempo para hacer nada más. Para hacer frente a esa situación, aunque no solo por eso, dentro del Center for Civic Media se ha extendido la costumbre de pedir que alguien transcriba una charla cuando uno mismo no puede asistir al evento, lo llaman liveblog. Este tipo de documentación en directo se ha extendido a otras áreas, como reuniones internas o lluvia de ideas. El documento generado sirve para fijar la información en directo y en internet, y permite ampliar la difusión de la misma.

Una conferencia o una presentación de un libro son eventos efímeros. Habitualmente se les dedica un gran esfuerzo e intensidad para comunicar una información. Es una pena que una vez que han terminado se pierda lo allí ocurrido, como se pierden las vivencias del replicante al final de la película Blade Runner. Para contrarrestar esto, en lo que a divulgación científica se refiere, siempre ha existido la posibilidad de tomar notas, transcribir la charla, o bien, que el evento haya sido convenientemente grabado.

En el MIT Center for Civic Media existe la costumbre de transcribir colectivamente y en directo, liveblog en inglés, las charlas y presentaciones de los ponentes que pasan por allí. Como apuntan Matt Stempeck y Ethan Zuckerman, ávidos livebloggers, de este modo se consigue producir un tipo de documentación de encuentros y presentaciones que de otro modo no existiría. Esto permite ampliar la audiencia de un evento a gente que no haya podido asistir y genera un artefacto, un texto, que puede ser leído y reutilizado.

Siempre ha existido la posibilidad de grabar un evento, y desde hace menos tiempo la tecnología ha hecho asequible y sencillo incluso retransmitirlo en directo, en streaming, sin necesidad de grandes conocimientos técnicos. Sin embargo un liveblog genera una documentación instantánea mientras se produce el evento que es más sencilla y rápida de revisar que el formato audio o vídeo.

Las herramientas de software que permiten la edición simultánea de documentos de texto han revolucionado la forma en que se toman notas. Ver a varias personas transcribiendo por separado, cada uno en su ordenador portátil sin compartir lo que escriben, se ha convertido en algo obsoleto, al menos en el contexto del Center for Civic Media. ¿Por qué no intentar juntos una más completa y mejor documentación que luego se puede compartir con el mundo?

Stempeck y Zuckerman proponen un mínimo de 3 personas para hacer liveblogging mejor y más eficientemente:

Antes de comenzar cualquier evento alguien comparte el enlace al documento online que se va a utilizar. Programas como Googledocs o Etherpad permiten a varias personas editar simultánea y colaborativamente el mismo texto a través de un navegador de web estándar. Este software permite también un canal de chat paralelo a la charla que permite comentar y aclarar cuestiones entre los transcriptores. Para no tener que deletrear decenas de letras incomprensibles (https://docs.google.com/document/d/1dsyL8R3Jt7KIGK…) el creador del documento puede compartir por Twitter o enviar un email con el enlace, o bien crear una dirección acortada legible tipo http://bit.ly/linkaestacharla.

Habitualmente, el que empieza es el transcriptor, aquel que transcribirá lo más fiel que pueda lo que el orador está diciendo. No se trata de escribir palabra por palabra el discurso, a veces habrá que parafrasear para clarificar lo que dice. También se pueden incluir citas literales, convenientemente marcadas entre comillas. En ponencias prolongadas, y dependiendo de la pericia del transcriptor, será necesario más de un transcriptor para poder hacer turnos. A veces 2 transcriptores pueden ir turnándose por frases o ideas.

El buscador de links es el encargado de buscar enlaces relacionados o fuentes originales sobre lo que el orador está hablando. Dependiendo del tipo de evento esta función puede ser muy laboriosa o ligera.

El pulidor presta atención al evento en su conjunto y va limpiando y reordenando lo que ha sido transcrito. Su función es la de convertir un texto que no tiene por qué ser coherente en algo organizado y legible para alguien que no haya estado en el evento. Para ello puede añadir información de contexto o eliminar párrafos innecesarios. Habitualmente va 10 ó 20 minutos detrás del transcriptor para no pisarse en la edición de las mismas frases.

Mediante este método, unos minutos después de terminado el evento, preguntas y respuestas incluidas, puede publicarse un resumen muy completo de lo que ha ocurrido. Esta inmediatez es especialmente útil en el contexto de conferencias con muchas ponencias o de cualquier vida ajetreada, donde no hay tiempo para revisar nuestras propias notas y publicarlas. El esfuerzo colectivo puede ayudarnos a publicar algo que de otra manera se quedaría en nuestra libreta o disco duro sin ver la luz. Hará falta un editor final que revise y dé la forma final al texto, pero el proceso distribuido facilita la tarea.

La ponencia, ahora plasmada en forma de texto, es más fácil que sea leida y usada (remezclada). Los 30-40 minutos de palabras en el aire han quedado traducidos a un texto. Del texto se pueden extraer párrafos o frases para difundir a través de email o redes sociales, o resumir y contrastar con otras ponencias. Se facilita que la información fluya por diferentes canales y plataformas online, posibilitando, o mejor dicho ayudando a que surjan narrativas transmedia. Tener la charla transcrita tan solo unos minutos después facilita el proceso transferencia de conocimiento, cuando todavía las ideas están calientes en nuestra cabeza.

Este proceso es válido también para reuniones internas de un grupo, donde antes era necesario la figura del secretario o tomador de notas que levantaba acta. Ahora esa labor puede ser compartida por diferentes participantes, convirtiendo las notas en una construcción colectiva que puede servir también para estructurar la reunión. Es especialmente útil para reuniones en conferencia, donde los presentes no comparten el mismo espacio físico.

El cambio en la dinámica de documentación de la investigación es reseñable. Ya no se documenta para después compilar y difundir. La documentación, con leves retoques, es la difusión a la vez que el archivo del proceso.

Usamos este tipo de tácticas de documentación en diferentes grupos de investigación. Son especialmente idóneas cuando se dispone de poco tiempo y la estructura de la organización es ligera sin roles claramente definidos. Este era el caso de Occupy Research.

Occupy Research: red abierta y distribuida

Unas semanas después de que el movimiento Occupy empezara a andar en septiembre de 2011 en Nueva York, un grupo de gente conectada con el movimiento puso en marcha Occupy Research. El objetivo era activar una red de personas para coordinar las diferentes investigaciones que se estaban haciendo desde dentro y fuera del movimiento sobre Occupy. La idea era compartir y hacer distribuida y abiertamente lo que algunos grupos y personas ya estaban realizando, entre otras cosas: entrevistas en las acampadas o archivos de tuits (mensajes de Twitter). El objetivo era estudiar el movimiento Occupy a la vez que “ocupar” (occupy) también la investigación. Esto es, aplicar prácticas horizontales y distribuidas a la investigación y liberar con licencias libres lo investigado, al hilo de la filosofía de lo que estaba sucediendo en las acampadas y plazas.

Después de algunas reuniones en Boston, y en algunas de la acampadas que habían establecido sus propios grupos de trabajo de investigación, relacionados o no con la iniciativa Occupy Research, se organizó una quedada online para conocerse y compartir los intereses de cada uno. Unas 30 personas desde varios países hablaban a la vez que tomaban notas online en un documento compartido. El enlace a las notas de la reunión se difundía a través de una wiki, de la lista de correo y de las redes sociales del momento (Twitter, Facebook). No era necesario que “pasar a limpio” las notas: el documento que servía para organizar el orden del día de la reunión era el lugar donde se anotaba todo lo que se decía: presentación e intereses de cada uno, objetivos del grupo, investigaciones en marcha o propuestas de grupos de trabajo. Los que no habían podido asistir a la reunión podían enterarse de lo que había ocurrido y ponerse al tanto.

En una estructura ligera y distribuida como Occupy Research era necesario que el mantenimiento fuera distribuido y descentralizado. Cuanto menos carga de trabajo, mejor para permitir su funcionamiento, ya que no contaba con nadie que se dedicara en exclusividad a ello. Aún así era necesario que alguien se encargara de alimentar y apoyar esa red para que continuara activa: organizando las llamadas y anunciándolas o limpiando y reorganizando los contenidos en la wiki, un trabajo de editor.

Muy pronto la wiki tuvo que protegerse de los trolls mediante una contraseña, para prevenir la vandalización de los contenidos. Como estaba puesto en uno de los documentos compartidos: PLEASE DON’T TWEET LINK TO NOTES UNTIL AFTER CALL – NO TROLLS! Es el peligro de lo abierto, pero también síntoma de que el proyecto ha atraído suficiente atención como para que alguien lo quiera estropear. Como regla general suele ser mejor dejar que los usuarios contribuyan libremente hasta que esto pueda suponer un problema, en vez de cerrar la libre participación desde el inicio.

[En el próximo capítuo veremos cómo se puede mantener viva una red de investigación distribuida: los pros y los contras de los hackathons.]

La respuesta a este texto llega el jueves 6 de febrero a las 9.00h en el blog de voragine.net.

Entregas anteriores de la serie:

  1. Investigar (es ir) haciendo y compartiendo: Demo or die, en numeroteca.org.
  2. Investigar sin darse cuenta: #meetcommons, acción y documentación colectiva, en voragine.net.
  3. Investigar (es ir) haciendo y compartiendo: Public Lab y PageOneX, en numeroteca.org.
  4. Investigar sin darse cuenta: archivos personales, en voragine.net

Investigar (es ir) haciendo y compartiendo: Public Lab y PageOneX

Este post es parte de la serie “Investigación colaborativa, divertida, barata, transmedia. Otras formas de entender la investigación” publicada a modo de cruce de posts entre numeroteca.org y voragine.net. Este trabajo se enmarca dentro de un estudio sobre Investigación en red coordinado por Mayo Fuster Morell parte de un proyecto más amplio sobre Juventud, Internet y Política bajo la dirección de Joan Subirats en el marco del grupo IGOPnet.cc, con la colaboración de Montera34, para la Fundación Museo Reina Sofía sobre adolescencia y juventud. #otrainvestigación

Public Laboratory: comparte y cuida a la comunidad de usuarios

The Public Laboratory for Open Technology and Science, o mejor Public Lab, desarrolla su actividad en otro campo completamente diferente al del estudio de los flujos de información: diseña y construye herramientas de software y hardware de bajo coste en torno a temas relacionados con el medio ambiente. Un tipo de ciencia ciudadana, investigación científica desarrollada por científicos no profesionales (ciudadanos), que se desarrolla en formatos abiertos en torno a una comunidad de usuarios-desarrolladores interesados.

Los orígenes del proyecto fueron cuando Jeff Warren, todavía estudiante en Media Lab empezó a experimentar a hacer fotos desde el aire con una cámara compacta normal (=barata) colgada de un globo para producir imágenes aéreas de alta resolución, lo que más tarde sería su tesina de master.  Por aquel entonces se llamaba Grassroots Mapping. Quería desarrollar técnicas y enseñárselas a comunidades de base para que pudieran producir sus propios mapas. La cámara hacía fotos en formato continuo mientras se elevaba: bastaba con unir esas fotos para poder tener el mapa de la zona mapeada.

Con el tiempo las actividades de Public Lab se han expandido a otra áreas de la ciencia, como son la espectrofotometría y la fotografía infraroja, a la vez que siguen compartiendo tanto el hardware y software que desarrollan como los datos que archivan con esas mismas herramientas.

Cuando en 2010 la plataforma petrolífera de BP estalló en el golfo de México, Jeff envió un email a la lista de correo de Grassroots Mapping, creada 6 meses antes, para preguntar cómo se podría empezar a mapear lo que el vertido de petróleo iba a destruir. Unos días después viajó a Nueva Orleans junto con Oliver Yeh y se empezaron a organizar con la Louisiana Bucket Brigade para hacer fotos de antes y de después de que llegara la marea de petróleo a la costa. Hacer las fotos cumplía una doble función: por un lado querían tener la documentación, ya que serían relevantes en un más que probable futuro juicio contra BP y no contaban con las fotografías de los satélites para apoyarles; por otro, el acto mismo de mapear servía para atraer la atención, y la colaboración, de la ciudadanía.

El proceso de hacer las fotos y enseñar a otros la técnica redundó en una mejora de las herramientas y en la creación de una comunidad de usuarios que detectaban problemas y proponía sus propias mejoras técnicas. Es un ejemplo idóneo para entender cómo hay que equilibrar el desarrollo de una herramienta y el cuidado del grupo de usuarios. Es tan importante el desarrollo de una tecnología que la gente pueda usar, porque es sencilla y asequible, como la creación de una comunidad de usuarios que la apoye y la use. En el proceso de diseño es también fundamental contar desde las primeras fases con los futuros usuarios (co-design o co-diseño). La experiencia del mapeado del vertido de petróleo del golfo de México y el trabajo en común fue el germen de Public Lab.

Public Lab como organización (hace poco consiguieron el estatus de organización sin ánimo de lucro en EE.UU.) empezó a andar gracias a el primer premio del News Challenge de la Kight Foundation. Desde entonces han buscado otras fuentes de ingresos para mantenerse, por ejemplo, sus campañas de crowdfunding para desarrollar projectos, como el caso reciente de infragram, o mediante la venta a través de su propia tienda de los productos de ciencia ciudadana que van desarrollando.

La investigación compartida se desarrolla principalmente a través de sus múltiples y abiertas listas de correo, organizadas temática y geográficamente. En su web también publican posts sobre las investigaciones y proyectos en marcha y animan a que cualquiera pueda publicar allí. Los modos de documentar se amplian haciendo que la web entera sea una wiki, esto es, que cualquiera pueda colaborar en editar, añadir y corregir cualquier parte de ella.

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Mapa del vertedero de cenizas provenientes de la incineradora de Boston, en la localidad de Saugus, realizado desde una cometa y ensamblado con Mapkintter.org.

Hacer un mapa con este método es ir recomponiendo el terreno a partir de los cientos de imágenes que la cámara tomó en modo automático. Es un proceso que permite el trabajo colaborativo en Mapknitter.org, el software que ha desarrollado para componer ese puzzle de imágenes. Cuando el año pasado hacíamos fotos desde una cometa del vertedero de Boston en Saugus, donde se dejan las cenizas de la aneja incineradora, cumplíamos el doble propósito de estudiar cómo era ese vertedero a la vez que queríamos llamar la atención sobre su existencia y sobre la incineración de residuos. Además, la excursión al vertedero, anunciada públicamente en la lista de correo de Public Lab, era también un evento para enseñar esta técnica a quien quisiera acercarse a participar. El mapa producido quedó publicado con licencia CC-BY en el archivo de mapas de publiclab.org.

Mapa de Saugus en Google Maps. El vertedero no está dibujado.
Mapa de Saugus en Google Maps. El vertedero no está dibujado.
Mapa de Saugus en OpenSteetMap. La mancha marrón es el vertedero.
Mapa de Saugus en OpenSteetMap. La mancha marrón es el vertedero.

Sin embargo, ir al lugar y mapear algo físicamente es sólo una de las formas posibles para estudiar un lugar, a la vez que llamar la atención sobre él. En Google Maps (el que muchos entienden como el mapa online por defecto), el vertedero no aparece y la incineradora es difícilmente identificable como tal. En OpenStreetMap, un mapa construido colaborativamente por usuarios de todo el mundo, algo así como la Wikipedia de los mapas, fuimos nosotros los que dibujamos el perímetro del vertedero para hacerlo visible (la zona marrón). Es un proceso análogo a cuando un usuario corrige o escribe un artículo en Wikipedia: puede estar documentando para sí mismo, pero también sirve para compartir con otros lo que ha investigado.

Algo así me ocurrió en mayo de 2011 cuando iba siguiendo desde Boston todo lo que estaba ocurriendo en Madrid al hilo del movimiento 15M. Empecé entonces mi propio archivo personal de imágenes, documentos y prensa (online, televisión, papel), quería archivar todo lo que estaba aconteciendo. Después de leer varios comentarios sobre la pobre cobertura que las movilizaciones estaban teniendo pensé que se podía enfocar la respuesta como una visualización de datos. Descargué “a mano” las diferentes portadas de los periódicos más importantes, las ordené en una matriz y dibujé unas áreas naranjas allí donde había noticias relacionadas sobre el 15M. Publiqué en Twitter el gráfico y me fui a dormir. Cuando me levanté el viernes por la mañana aquel gráfico se había difundido y republicado en varios medios. Su amplia difusión seguramente se debía a la rapidez con que se leía el gráfico: hasta el jueves 19 de mayo los periódicos no se habían volcado enteramente a cubrir las movilizaciones. Era el inicio de lo que más tarde sería PageOneX.

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Primer tuit sobre cobertura sobre el 15M en las portadas de los periódicos en España hasta el jueves 19 de mayo 2011.

PageOneX: del prototipo a la herramienta buscando usuarios

La buena acogida que tuvo el gráfico sobre la cobertura del 15M me llevó a continuar en el desarrollo de ese tipo de visualizaciones. Al igual que Nathan Matias, con su proyecto análisis de género en las noticias, quería automatizar el proceso de codificación de portadas lo más posible y permitir que otros lo usaran. Lo que había empezado como una respuesta al aparente blackout de los medios de comunicación, se iba a convertir en una de mis principales líneas de investigación.

Las portadas son el lugar donde los periódicos condensan la información más importante del día, y constituyen un elemento muy importante dentro del ecosistema de medios a la hora de definir la agenda mediática. La selección de noticias y su enfoque en la portada configuran su línea editorial, más casi que su línea editorial oficial. Utilizar la cantidad de espacio que ocupan en portada determinadas noticias ha resultado ser un buen atajo para estudiar a qué dedican su atención los periódicos. PageOneX, la herramienta que empecé a desarrollar entonces, automatiza y simplifica el proceso de descarga de las portadas, codificación, análisis y la visualización de los datos.

El proceso de desarrollo se ha basado en los retos y necesidades que aportaban los diferentes casos de estudio que fui haciendo: comparativa de cobertura de noticias en diferentes países; análisis cualitativo (positivo – negativo) de la cobertura sobre un tema; comparativa la cobertura en portadas, mass media, con datos de Twitter, social media;

El paso más trabajoso fue convertir la versión inicail del software, que funcionaba en mi ordenador usando diferentes programas y que requería conocimientos técnicos, en un programa online listo para ser usado por cualquiera. Proceso que llevó más de un año de desarrollo, primero con Ahmd Refat dentro del Google Summer of Code y luego apoyado por el MIT Center for Civic Media con Edward L. Platt y Rahul Bhargava. Recién llegados a una versión estable, lo que hace falta para seguir desarrollando, aprendiendo del ejemplo de Public Lab, es usuarios que la usen para sus investigaciones y que guíen hacia donde debe ir la herramienta. Por ejemplo como con el estudio sobre la cobertura de las protestas de Brasil de junio de 2013 por Débora Leal o recientemente con El Estado del periodismo, que analiza un año de portadas en México, por articulo19.

Superficie dedicada a casos de corrupción clasificado por partido/institución en El País, El Mundo, ABC, La Vanguardia y El Periódico. Del 4 de enero (izq.) al 8 de febrero (dcha.) de 2013.
Ejemplo de PageOneX en uso: Superficie dedicada a casos de corrupción clasificado por partido/institución en El País, El Mundo, ABC, La Vanguardia y El Periódico. Del 4 de enero (izq.) al 8 de febrero (dcha.) de 2013. Más sobre este tema en El Color de la corupción.

Cuando se comparten el proceso y los datos de una investigación se está facilitando la inclusión de otros investigadores e interesados en la misma, incluso antes de tener unas conclusiones o resultados terminados. El proceso de investigar se abre de este modo a la colaboración y puede nutrirse de críticas y sugerencias ajenas al mismo. Inicia así la difusión del mismo antes de haber concluido, sin necesidad de emplear recursos extra para publicitarlo. El mejor artículo publicado en una publicación especializada, aunque sea de acceso libre, puede no llegar al público u otros investigadores y no ser el motor de cambio deseado. Tener en cuenta cómo se va a difundir la investigación y convertirla en un proceso abierto aumenta las posibilidades de impacto de esta.

La respuesta a este texto llega el jueves 30 de enero a las 9.00h en el blog de voragine.net
Anteriores posts en esta serie:
1. Investigar (es ir) haciendo y compartiendo: Demo or die (numeroteca.org)
2. Investigar sin darse cuenta: #meetcommons, acción y documentación colectiva (voragine.net)

 

Investigar (es ir) haciendo y compartiendo: Demo or die

Este post es parte de la serie “Investigación colaborativa, divertida, barata, transmedia. Otras formas de entender la investigación” publicada a modo de cruce de posts entre numeroteca.org y voragine.net. Este trabajo se enmarca dentro de un estudio sobre Investigación en red coordinado por Mayo Fuster Morell parte de un proyecto más amplio sobre Juventud, Internet y Política bajo la dirección de Joan Subirats en el marco del grupo IGOPnet.cc, con la colaboración de Montera34, para la Fundación Museo Reina Sofía sobre adolescencia y juventud.

El propósito de este informe es reflexionar sobre diferentes prácticas de investigación y de difusión de ésta que son caminos alternativos al tipo de investigación standard que se practica en la universidad en España. Para ello me he servido de proyectos que he conocido durante mi estancia como investigador visitante en el MIT Center for Civic Media (Civic Media).

Este programa de investigación, con una pata en el MIT Media Lab y otra en el departamento de Comparative Media Studies, enfoca sus actividades a

  1. entender cómo funcionan los medios de comunicación y flujos de información actuales, desde blogs a páginas de noticias, desde la evolución de un meme a ataques DDoS;
  2. desarrollar prototipos para apoyar el activismo cívico y político de grupos o comunidades de base.

Demo or die

El prototipado rápido es una de las características del tipo de investigación que se fomenta en el MIT Media Lab. Bajo el lema “demo or die”, que vendría a ser algo como “prototipa o muere”, se promueve el desarrollo rápido de prototipos para su rápido testeo. Se pretende así que un estudiante-investigador desarrolle varios proyectos hasta el punto que puedan ser usados, pero sin la necesidad de que sean productos 100% terminados. Se anima así a que sus investigadores — estudiantes de máster, doctorandos o personal contratado — exploren diferentes ideas aunque no estén relacionadas estrictamente con su línea principal de investigación ni su disciplina. La línea que apoya esta metodología es que crear un espacio antidisciplinar donde puedan ocurrir conexiones entre personas de distintos departamentos puede conducir a proyectos e ideas inesperadas en los más diversos campos.

Como ejemplo de una prolífica producción de proyectos e ideas de un estudiante en el MIT Media Lab conviene ver la presentación que Dan Schultz dio en 2012 en la conferencia que Civic Media organiza cada año. En vez de exponer un proyecto durante los 5 minutos y 20 diapositivas que se nos daban a cada ponente en un formato exprés de ponencia llamado ignite talk, expuso 18 proyectos diferentes. Iban desde ideas mínimamente desarrolladas a prototipos en funcionamiento. Uno de ellos era Truth googles, una especie de detector automático de mentiras en Internet, orientado a mostrar datos incorrectos en webs de noticias. Fue parte de la tesina de su máster. Otro era NewsJack una herramienta que permite modificar las páginas de inicio de páginas web de noticias y compartirlas en Internet. Básicamente un proyecto y su némesis: un sofware que permite hackear las portadas de los periódicos online y publicar noticias falsas con otro que detecta datos erróneos. Este ejemplo nos puede dar idea de cómo de amplio es el concepto de investigación en el MIT Media Lab.

newsjacktruthgoogles

La investigación entendida como “demo or die” promueve la creación de prototipos: tanto para crear herramientas que faciliten el proceso de investigación como para inventar nuevos dispositivos que resuelvan problemas o desempeñen nuevas funciones. La documentación del proceso es parte fundamental de la investigación y contribuye al resultado de la misma.

Desarrolla las herramientas que quieras usar

Nathan Matias, colega y estudiante de máster en Civic Media, quería  responder a la pregunta ¿quién escribe las noticias en la prensa? Para ello quería mostrar cuántos artículos eran escritos por mujeres en la prensa de Reino Unido. La hipótesis que quería probar era que existe una desigualdad en quién escribe las noticias, y eso influencia qué, cómo y cuales noticias leemos.

Desde hace mucho tiempo, este tipo de estudios cuantitativos se han hecho codificando manualmente noticias a partir de periódicos de papel. Sin ir más lejos, en 2011, un grupo de investigadores codificó a mano todas las noticias de 7 periódicos durante un mes según el género de su autor. Nathan, en vez de clasificar manualmente uno por uno todos los artículos (de los tres periódicos a estudio en Reino Unido: Guardian, Daily Mail y Telegraph) escribió un programa que los descargaba de sus páginas web y los clasificaba por el género del autor. Automatizó el proceso que había supuesto para otros grupos de investigación jornadas enteras de tabajo.

Para clasificarlos por género tenía que primero construir una base de datos con los artículos de prensa y sus autores. En términos informáticos esto se llama scraping (raspar, arañar), conseguir que un programa descargue todos los artículos de la web de un periódico y vaya llenando una base de datos con los datos que interesan, en este caso: nombre de autor, título, fecha de publicación, contenido del texto, sección…

Porcentaje por género y sección de los 3 periódicos a estudio en el UK News Gender Project.
Porcentaje por género y sección de los 3 periódicos a estudio en el UK News Gender Project.

Una vez obtenida esa base de datos tenía que cruzar los nombres de los autores con otra base de datos de nombres de bebés, que previamente estaban clasificados por género. De este modo obtenía el número de artículos por género. Con estos datos se podía probar la hipótesis: el porcentaje de mujeres que escribe en la prensa es menor que el de hombres. El resultado del estudio se difundió a través de un blog de uno de los periódicos estudiados y de la propia página web del estudio, donde se podía interactuar con los datos en una visualización interactiva y comparar por periódico y por secciones quién ha escrito las noticias.

El proyecto pretende conseguir que el usuario busque entre los datos y extraiga sus propias conclusiones, en vez de ofrecer una serie de ideas a priori. El estudio se complementó analizando cuánto se compartían esos mismos artículos en las principales redes sociales en internet (Facebook, Twitter y Google⁺), para probar si la “dieta de noticias” que los medios ofrecen es la que el público decide consumir. O lo que es lo mismo, si los contenidos que publican los medios de comunicación coinciden con lo que los usuarios quieren compartir y difundir, que es una medida del interés que muestran los lectores a determinadas noticias.

Para hacer esta investigación Nathan tuvo que desarrollar una serie de herramientas que le permitieron automatizar la codificación de los artículos de prensa y visualizar los datos obtenidos. Hacer el prototipo e investigar es parte del mismo proceso en este caso. El resultado es un gráfico interactivo y una base de datos publicadas abiertamente que pueden ser la base para futuras investigaciones, tanto por él mismo como por otros investigadores o público en general interesado en el tema. El código para repetir este tipo de investigación está disponible en opengendertracking.org que ha desarrrollado junto con Lisa Evans, Irene Ros y Adam Hyland. Mientras, Nathan sigue buscando periódicos, especialmente en castellano, que estén interesados en participar en su proyecto.

Un paso más allá fue el proyecto que ha desarrollado Nathan con Sarah Szalavitz. Ambos compartían las mismas ideas sobre lo importante que era medir y cambiar las diversidad de género en los medios de comunicación. En vez de escribir el enésimo artículo sobre la escasa presencia de mujeres que firmar artículos en la prensa, desarrollaron followbias.com, una herramienta que muestra el porcentaje de hombres y mujeres a los que sigues en Twitter.

Porcentaje según género de los seguidores de @numeroteca en Twitter según Followbias.
Porcentaje según género de los seguidores de @numeroteca en Twitter según Followbias.

El cambio es sustancial: en vez de analizar cómo de sesgada es la información que el lector recibe en función de los editores de un periódico, ahora la herramienta mide cómo es el sesgo de información que el propio usuario ha decidido recibir. Puede analizar de este modo cómo de diverso es el grupo de cuentas que sigue en Twitter (followers), que es es el filtro de la información que recibe a través de esa plataforma. La herramienta ayuda a codificar y corregir el género asignado a tus followers. El hecho de colaborar en esta codificación, hace que el usuario se involucre el análisis y se dé cuenta de cómo funciona.

Así, la investigación atrae la atención sobre un determinado tema. No es solamente relevante por los datos que produce o por la información que nos suministra. Pero no solo eso, el usuario también participa en el análisis, ya sea explorando los datos a través de interfaces gráficas o ayudando a codificar esos mismos datos.

La respuesta a este texto llega el jueves 23 de enero a las 9.00h en el blog de voragine.net.

 

 

Investigación colaborativa, divertida, barata, transmedia. Otras formas de entender la investigación

Mix de imágenes de proyectos referenciados en Investigación colaborativa, divertida, barata, transmedia. Otras formas de entender la investigación
Mix de imágenes de proyectos referenciados en Investigación colaborativa, divertida, barata, transmedia. Otras formas de entender la investigación.

Os presentamos el texto “Investigación colaborativa, divertida, barata, transmedia. Otras formas de entender la investigación”, que hemos escrito a cuatro manos, Alfonso Sánchez Uzábal y Pablo Rey Mazón. Este trabajo se enmarca dentro de un estudio sobre Investigación en red coordinado por Mayo Fuster Morell parte de un proyecto más amplio sobre Juventud, Internet y Política bajo la dirección de Joan Subirats en el marco del grupo IGOPnet.cc, con la colaboración de Montera34, para la Fundación Museo Reina Sofía sobre adolescencia y juventud. El libro completo Jóvenes, Internet y política, que incluye un capítulo con esta serie de textos puede descargarse ya. Hashtag: #otrainvestigación

En el texto reflexionamos en voz alta sobre las diferentes prácticas-métodos de investigación y de difusión de la investigación que hemos estado practicando y aprendiendo estos últimos tiempos: por mi parte desde Boston a su paso por el Center for Civic Media en el MIT, y por parte de Alfonso desde Madrid. Intentamos explicar modelos alternativos al modelo estándar de investigación de la academia, y que habitualmente se apoyan en las nuevas tecnologías de información.

Este informe, una investigación en sí misma, quiere ser un análisis sobre diferentes proyectos que muestran cómo es posible llevar a cabo una investigación relevante, y seria y divertida, por caminos alternativos a los estándares de la academia apoyados por las “nuevas” tecnologías de la información.

El texto original tiene más de 40 páginas y consta de cuatro partes; la primera y la tercera están escritas por mi, y la segunda y la cuarta por Alfonso. La quinta es un breve resumen y conclusión. Hemos pensado que una manera más digerible de presentarlo en la web es en fragmentos más cortos.

Inicialmente pensamos el texto como un dialogo entre nosotros, contándonos las experiencias vividas y las lecciones aprendidas, en Boston y en Madrid. Quizás dentro del informe se ha difuminado esa manera de narrar. Ahora la recuperamos: durante las próximas cuatro semanas publicaremos una serie de posts concatenados en voragine.net y numeroteca.org, a modo de diálogo: los martes a partir de mañana publicaré desde numeroteca.org, los jueves Alfonso responderá desde voragine.net.

Índice

  1. Investigar (es ir) haciendo y compartiendo: Demo or die, en numeroteca.org.
  2. Investigar sin darse cuenta: #meetcommons, acción y documentación colectiva, en voragine.net.
  3. Investigar (es ir) haciendo y compartiendo: Public Lab y PageOneX, en numeroteca.org.
  4. Investigar sin darse cuenta: archivos personales, en voragine.net
  5. Liveblogging, cómo documentar en directo en numeroteca.org
  6. Espacios autónomos de experimentación e investigación en voragine.net
  7. Investigación Sprint vs. Investigación de largo recorrido en numeroteca.org
  8. Snippets: un gran repositorio de código distribuido en voragine.net
  9. Conclusiones #otrainvestigación: inventa las herramientas que quieras usar en numeroteca.org

Avance del informe #ColorCorrupción 2013. Parte 1

Superficie en portada dedicada a casos de corrupción Junio - Diciembre 2013
Superficie en portada dedicada a casos de corrupción junio – diciembre 2013

Hace casi un año publiqué un análisis sobre la cobertura de la corrupción en los medios de prensa escrita en España, a raiz de la publicación de la supuesta contabilidad B del PP recogida en las llamadas notas de Bárcenas. En junio publiqué un artículo al respecto en la revista del Colegio de Periodistas de Cataluña que dio nombre al proyecto: El color de la corrupción. Desde entonces he ido analizando día a día las portadas de la prensa en España, codificando cómo cubrían las noticias relacionadas con la corrupción. Puedes ver todos los meses codificados en PageOneX con la etiqueta #colorcorrupción. He abierto también un blog dedicado al tema específicamente: http://colorcorupción.tumblr.com

Ahora es el momento de analizar y comparar todos los datos acumulados para ver si se puede extraer alguna conclusión interesante. Para ir dando forma a esas ideas y al informe sobre el 2013 voy a ir publicando algunas visualizaciones de datos que he ido generando. He hecho un esfuerzo por ser didáctico y lo más claro posible para que se puedan entender fácilmente. La primera que comparto hoy analiza el porcentaje de superficie que los periódicos han dedicado cada mes en sus portadas en una matriz de datos.

Puedes ver los datos por mes y por periódico, la media de cada mes y el total acumulado de cada periódico. Como esto que presento son resultados preliminares, agradezco críticas y sugerencias antes de que complete el informe final #ColorCorrupción 2013.

Uno de los objetivos de este trabajo es mostrar las diferencias en la cobertura de las noticias de corrupción entre unos medios y otros de una forma objetiva para hacer reflexionar al lector sobre sus elecciones a la hora de informarse.

[Actualización: 18 septiembre 2015] Añado el gráfico que quedó sin publicar donde analizo las “Portadas en las que se cita a cada partido/institución por casos de corrupción”, para compararla con las medidas de porcentaje de superficie. Se aprecia diferencia en El País, pasa del quinto al segundo puesto, y el ABC, que pasa del segundo al cuarto. Esto es así porque El País publica muchas noticias peor más pequeñas, y el ABC pocas noticias muy grandes (portada completa).

Portadas en las que se cita a cada partido/institución por casos de corrupción
Portadas en las que se cita a cada partido/institución por casos de corrupción.

Un auto para la hija del rey

Coincidir ante la realidad suele ser normal porque la realidad se presta a ser imitada o compartida por varias personas. Coincidir, en cambio, en el error no debiera en principio ser tan frecuente pero a veces acontece.
Auto 7 de enero de 2014. Folio 25.866. José Castro Aragón.

Hace pocos días el juez José Castro Aragón, del juzgado de instrucción nº 3 de Palma de Mallorca, publicó el auto de instrucción (descarga parte 1 y parte 2) que razonaba la imputación de la Infanta Cristina. Como explica el propio juez, más que un auto, el texto parece un tratado de derecho procesal. Tiene una fuerte vocación didáctica para explicar a todas las partes (fiscal, abogados de las acusaciones y defensas, abogado del estado, audiencia provincial), y quizás también a la opinión pública, cuáles son las razones por las que mantiene su decisión de imputar a la Infanta.

El auto es una pieza de literatura del más alto nivel. Lo he disfrutado y releído en mis paseos por la ría de Bilbao. En algunos momentos me ha recordado a alguna parte del Quijote, en otros a algún texto de Borges. Quería compartir con vosotros esos momentos y este comentario de texto, ya que sé que no tenéis tiempo de leer las 227 páginas que componen el auto.

Decir que el auto es un texto del juez Castro es una forma reduccionista de verlo. El texto está compuesto por otros textos que a su vez citan a otros textos. Supongo que es algo habitual en en este tipo de documentos jurídicos. No deja por ello de presentar una estructura unitaria. Por otro lado, como dirá algún contemporáneo, es un texto de carácter hipertextual. Los diferentes autores, cada una de las partes personadas en el juicio, tiene un espacio para exponer sus motivaciones y razones. Cada uno de ellos cita a los otros, y a otros informes de la Agencia Tributaria o sentencias del Tribunal Supremo, en un juego de cajas chinas que parece no tener fin. Algo así ocurre en El Quijote, donde aparecen relatos dentro de relatos en la historia principal. Además, en el propio libro se aclara que el autor de casi toda la obra no es el propio Cervantes, sino Cide Hamete Benengeli, un supuesto “historiador arábigo” que escribe en árabe la historia del protagonista. Un relato dentro de un cuento dentro de una historia. Me gusta hojear el auto como si José Castro fuera el escritor que ha creado al “personaje Juez Castro”, que es quien verdaderamente escribe este texto.

La primera parte del auto lleva por nombre “Antecedentes de hecho” y se compone de dieciocho secuencias tituladas con su número ordinal correspondiente: primero, segundo, tercero… sin salto de página que las separe. Un recurso que bebe directamente de la novela moderna. Esta primera parte funciona como un diálogo de voces disonantes, o un grupo de monólogos dirán algunos, que intentan razonar y entender unos mismos hechos. Una suerte de evangelios discordantes. Supongo que sorprenderse por esto denota la falta de costumbre lectora de este tipo de documentos. Imagino que en casi todo juicio los relatos de los mismos hechos deben de ser igual de incompatibles que en en el caso que nos ocupa.

Castro va listando de forma ordenada los escritos de todos los implicados. Añade secas frases que introducen a los personajes y sus textos, por ejemplo “Que en fecha 14 de noviembre de 2.013 el ministerio Fiscal presenta escrito del tenor literal siguiente”. Estos textos hacen a su vez referencia a otros textos y a veces a documentos que el propio auto no recoge (emails, artículos de prensa). Si bien estos documentos están seguramente disponibles en alguno de los miles de folios de la causa, no están incluidos en el auto y quedan fuera del alcance del lector. Este hecho refuerza el carácter literario del texto. Recuerda al recurso literario de citar textos inventados que utiliza Borges repetidas veces: “Mejor procedimiento es simular que esos libros ya existen y ofrecer un resumen, un comentario”.

Toda esta primera parte conforma un collage de textos de diferente proveniencia: desde el más técnico de la Abogacía del Estado, a los más ácidos de la defensa de Diego Torres o de la acusación popular a cargo de sindicato Manos Limpias. Si imaginamos a Castro como único autor de todo el texto inventando las diferentes voces y tonos de todos los personajes, ¿no sería el juez una de las plumas más destacadas de nuestra literatura?

La segunda y última parte, titulada “Fundamentos jurídicos” y dividida en 25 secuencias, recurre también a recursos intertextuales pero de una forma mucho más contextualizada. La voz del juez pasa a un primer plano y abandona su función de mero introductor de los otros autores. Las voces de los personajes de la primera parte retornan, pero el autor establece un diálogo con ellos y les responde. El último capítulo, el único que no lleva por título un número ordinal sino “Dispongo”, sirve de conclusión y cierre. La voz del autor hila el discurso y hace que sea mucho más fácil de leer que la primera parte.

Esta segunda parte es rica en formatos. Se incluyen en ella documentos de todo tipo, como facturas, cuadros de datos, contratos, textos en francés, haciendo uso del tipo de técnica literaria denominada pastiche. Entre sus referentes más cercanos en literatura en castellano, y que probablemente han influido a Castro, es inevitable recordar La verdad sobre el caso Savolta, la primera novela de de Eduardo Mendoza, que suele utilizarse precisamente como ejemplo de novela puzzle o pastiche. Los parecidos no acaban ahí: en la novela el protagonista relata en un juicio una historia que ocurre en Barcelona sobre empresarios, abogados y luchas de poder. ¿Coincidencia?
Sin embargo, el texto no es simplemente interesante, atractivo e imprescindible por su formato o calidad literaria. La trama que describe es ya interesante de por sí y atiende a las preocupaciones e intereses de la sociedad actual. En ella confluyen personajes de todo tipo que configuran un retrato de la España de principios de siglo XXI. Aparecen personajes de toda clase social y condición: la realeza (el Rey y su hija la infanta Cristina), empresarios (Diego Torres y su esposa), deportistas (Iñaki Urdangarín), abogados, jueces, fiscales, sindicatos y empleados del hogar. Como Truman Capote en A sangre fría, Castro no necesita recurrir a la ficción, y le basta entrevistar o interrogar a los personajes para completar un relato que toca todo el espectro social. La trama se desarrolla además en diferentes ambientes del mundo contemporáneo global, de Barcelona a Washington DC pasando por Ginebra y Mallorca.

El lenguaje utilizado, propio de la jerga judicial, es muchas veces farragoso y difícil de entender. La elección de esta forma de escribir es deliberada, ya que ayuda a reforzar a su propio personaje de juez dentro de la historia. El texto está así plagado de latinismos, tecnicismos (“peculio”), números, largas frases subordinadas y extensas enumeraciones.

Las enumeraciones son un recurso necesario dentro del lenguaje procesal para listar todo tipo de cosas o eventos, habitualmente sin mayor interés. Sin embargo, en algunos casos, Castro las utiliza de un modo diferente, acaso con afán literario, para aportar ritmo a su discurso y apoyarse en dilatados listados para cargarse de razón. He querido ver la influencia directa de autores como Bolaño en el cansino cuarto capítulo de 2666, donde lista asesinato tras asesinato durante 346 páginas; o el listado nada arbitrario de obras que asigna Borges a Pierre Menard en Pierre Menard, autor del Quijote.

Por ejemplo en los folios 25.794-25.796 repite hasta nueve veces la siguiente estructura verbal (de 2004 a 2012) separada por puntos y seguido:

“Al folio xx.xxx figura otro certificado supuestamente acreditativo de que la Junta General Ordinaria de la sociedad, con la misma sede social, se reunió el xx de xxxxx de xxxx y aprobó las cuentas del año xxxx con un resultado positivo que ascendió a xxx.xxx,xx euros y que también pasó a remanente”.

Podría haber comunicado esta información con una sencilla tabla de datos (o con una lista, como hace en el folio 25.855), pero prefiere narrar sucintamente cada encuentro para conseguir mayor énfasis. Otros sugerirán, no sin razón, una explicación más sencilla: que más que un recurso literario es un simple “corta y pega” de otro documento. En cualquier caso, después de haber enunciado reiterativamente toda esa retahíla de fechas, lugares y cifras, concluye que “esta contabilidad distaba mucho de ajustarse a la realidad”. El lector, adormecido tras una monótona página y media de certificados de reuniones de la Junta General Ordinaria, descubre súbitamente que todo eso que ha leído no es cierto. Castro ha conseguido crear un momento de tensión donde no se esperaba.

Otro tipo de enumeración hilarante es el listado de facturas narrado a partir del folio 25.805. El juez trata de demostrar que los gastos declarados de Aizoon S.L. no tienen que ver con la actividad profesional desarrollada por la entidad y enuncia los establecimientos o gastos realizados en varias listas que ofrecemos aquí en formato resumido:

tiques de aparcamiento; repostaje de combustible; consumiciones de escasa cuantía en bares y cafeterías; servicio de limusina; entradas Estadio Olímpico de Roma; hotel Las Arenas; hotel de Washington; hotel del aeropuerto de Phoenix; hotel Millenium de New York; hotel Marriot de Detroit; hotel en Philadelphia; estancias en la Pestana Kruger Lodge; estancia en el Zongoene Lodge de Mozambique; trattoria del Pantheon; restaurante Gouthier de Barcelona, especializado en marisco; restaurante Zambi; 10 comensales en Casa Irene; 6 menús en Racó d’En Cesc; restaurante Tragamar en Calella; 4 buffets infantiles; renting vehículos con matrículas 7851FVK y DLP7558; vinos de bodegas Baigorri SA; casco y guantes para moto; botas de señora en tienda de New York; tintorería en Philadelphia; alquiler de vehículo en Washington DC; o alquiler de vehículo en Málaga; viaje a Rio de Janeiro para el matrimonio y cuatro hijos; vajilla de la entidad La Muy Noble y Artística Cerámica de Alcora S.A.; cuadro en la galería Sala Parés; mobiliario infantil; mobiliario para vivienda; reformas en piso; confección e instalación de cortinas y rieles; 4 libros de Harry Poter y uno sobre creatividad; dos ramos de flores; un iphone exclusivo; un servicio de decoración con globos; contratación de animador infantil; contratación de organización y decoración de varias fiestas; alquiler de material audiovisual; alquiler de altavoz; cocktail para 81 personas; montaje de carpas de grandes dimensiones; cocktail para 50 adultos y merienda para 30 niños; alquiler de tres estufas de jardín; servicios de asesoramiento y “coaching”; curso de baile de salsa y merengue; selección de personal; equipos de telefonía y comunicaciones; instalación de parabólica, monitor y receptor; seguro del hogar; doble acristalamiento aislante.

El listado de todos esos gastos constituye a fin de cuentas un retrato de un tipo de vida contemporáneo (un smart phone, libros de Harry Potter, limusina, bares y cafeterías, tiques de aparcamiento, viajes a América). Además, el juez indica que es difícil que todos esos gastos pudieran estar relacionados con la actividad profesional de la empresa Aizoon S.L. a la que habían sido imputados. Un relato abierto sin orden aparente que nos habla de las costumbres y lugares que frecuenta un matrimonio con cuatro hijos. Como apuntan algunos, el relato es una especie de Sin noticias de Gurb contemporáneo, casualmente también situado en la ciudad de Barcelona. Es tarea del lector reconstruir la vida de esa familia. En algunos momentos el juez no se priva de comentar con sorna algunos de los gastos, como en el caso de la decoración con globos para un cumpleaños “sin saber por qué, al parecer ha propiciado cierta ironía en un determinado ámbito” o cuando se habla del curso de baile de salsa y merengue a domicilio “se antoja harto difícil que pueda ser satisfactoriamente explicada pero que, no obstante, se deberá habilitar la posibilidad para que pueda hacerlo”. En otros casos arbitrariamente se posiciona y expone su opinión personal sin tapujos, como cuando habla de la vajilla “en cuya elección no parece descabellado pensar que interviniera Doña Cristina Federica de Borbón y Grecia”.

Otra desternillante lista es la siguiente (folio 25.874):

“la teórica plantilla de la sociedad está integrada por 4 empleados del hogar, una estudiante, una encuestadora que dice trabajar para otra persona, un asesor, 2 personas que nunca nadie ha visto trabajar para la sociedad, un “chico de los recados”, un analista del estilo de vida de los deportistas y una con 1º de estudios de enfermería haciendo “corta y pega” de internet.”

si bien es parte de un informe de la Agencia Tributaria y no de la pluma del juez, vista a la luz de la anterior enumeración, parecen escritos por la misma mano. Un listado de personas aparentemente inconexo, pero que en el fondo constituyen otro retrato del matrimonio de la Infanta y Urdangarín a través de la órbita de personas que les rodeaban y que supuestamente eran los empleados de Aizoon S.L., una empresa de consultoría.

Sea como fuere, su enumeración más lograda no llega hasta el folio 25.878, cerca ya del final de la segunda parte. Con objeto de demostrar al Ministerio Fiscal y a la defensa de la Infanta Cristina que no es necesario para citar a una persona a declarar en calidad de imputada que se aporten las pruebas objetivas que demuestren su participación en un delito, se dispone a listar y comentar a modo de ejemplo una por una las 42 convocatorias que ha realizado hasta la fecha para realizar imputaciones. De este modo repite una y otra vez la misma estructura; vaya la primera a modo de ejemplo:

“Don Diego Torres Pérez fue llamado en virtud de una Providencia de fecha 31 de mayo de 2.011 que textualmente se limitaba a decir: ” 1º Abrir con la documentación aportada el Anexo Nº 42; y 2º Recibir declaración en calidad de imputado y con instrucción de sus derechos de Don Diego Torres Pérez, señalándose …”.

Unas líneas más abajo, después de comentar que ninguna de las partes “plantearon reproche alguno sobre una supuesta indefensión” pone como ejemplo la segunda imputación:

“Don José Luis Ballester Tuliesa y Don Raimundo Alabern de Armenteras fueron convocadas para que prestaran declaración en calidad de imputados por Providencia de fecha 18 de julio de 2.011 que literalmente decía: “5º Recibir declaración en calidad de imputados y con instrucción de sus derechos a Don José Luis Ballester Tuliesa y a Don Raimundo Alabern de Armenteras, señalándose…”.

Y de este modo se suceden los textos de las 42 convocatorias de imputaciones y los comentarios del juez diciendo que ni el Ministerio Fiscal ni nadie pusieron objeción, tanto antes como después de la citación de la Infanta Cristina. Comenta casi todas las veces de forma reiterativa con un sencilla frase tipo “ningún evento impugnatorio se produjo” o “tampoco esta convocatoria mereció controversia alguna”. Ninguna controversia claro está, salvo en el caso de la imputación de la propia Infanta Cristina. Es gracias a la apelación del primer auto de imputación de la Infanta, por parte del fiscal y de varias defensas letradas, que el juez escribe el texto que estamos comentando. En vez del habitual párrafo con el que suele despachar una imputación se explaya durante más de doscientas páginas. Esta sección concluye con un párrafo para la posteridad:

Cuando finalice la instrucción de esta Pieza Separada y se vuelva a la normalidad procesal quizás pocas personas quieran recordar que para llamar a una persona a prestar declaración en calidad de imputada, trámite este que por millares se viene llevando a cabo cada día en los Juzgados de España con total respeto a las garantías procesales y sin que absolutamente a nadie se escandalice, se habría precisado escribir poco menos que un tratado de derecho procesal.

Con esta larga frase hace explícito su cansancio por la instrucción del caso. La agotadora lista de imputaciones a lo largo de una docena de páginas ha servido para hacer que el lector empatice con su hastío.

Para ir cerrando este comentario de texto —no nos podemos extender ya más— al modo castriano listaremos algunos otros temas (junto con los números de folio correspondientes), por si el lector quiere acercarse a ellos bajo su propia responsabilidad y tiempo: el caso del ticket de compra de chocolatinas del aeropuerto de Ginebra (folio 25.774); la demostración de la coincidencia en el error de la defensa de la Infanta y la acusación, el ministerio fiscal (sección DECIMONOVENA, folio 25.864 y siguientes); la demostración de que la defensa de la Infanta está de facto respondiendo por la Infanta en vez de dejar que la Infanta se exprese por sí misma (folio 25.868); la errata de la “base imposible” en vez de la base imponible, que pudiera ser un guiño del autor hacia una instrucción que está siendo muy complicada y tediosa (folio 25.797).

Cerca del final del texto Castro nos indica que este auto es parte de una obra mayor mucho más extensa: “…. esta misma resolución no tendrán cabida en el Tomo LII de esta Pieza, incorpórese al mismo hasta el folio 25.566 inclusive y ábrase el Tomo LIII al que se incorporará el resto”. Un último aviso para compartir con el lector la carga de los más de cincuenta tomos que se han escrito hasta el momento en el proceso.

Un proceso judicial que pretende dilucidar si el yerno del rey, Iñaki Urdangarín cometió malversación, fraude, prevaricación, falsedad y blanqueo de capitales y si su esposa, la segunda hija del rey, Cristina Federica de Borbón y Grecia, cometió delito contra la hacienda pública y/o blanqueo de capitales. En estos tiempos oscuros, en los que todas las instituciones del Estado están salpicadas de un modo u otro por escándalos de corrupción, es esperanzador contar con la prosa de Castro que nos ilumina y acerca la verdad. Esperamos con impaciencia nuevos textos del juez y la resolución del juicio.

Bilbao, 14 de enero de 2014

pd: Agradecimientos a Jesús, Patricia, Miguel y Lourdes.